La historia

Desde 1990, José Ramón Moragrega, “buitreman” para los amigos, emprendedor y propietario de la finca (granja cunícola y muladar) “Mas de Bunyol”, consiguió con el esfuerzo del día a día que lo que al principio eran esporádicas y puntuales visitas de buitres leonados se convirtiera en un espectacular proyecto donde observar a diario centenares de carroñeras en su hábitat natural.
A partir del año 2005, el proyecto comenzó a evolucionar y gracias al esfuerzo y perseverancia de J. Ramón y Loly -su mujer- se consiguió algo totalmente inaudito en esta especie de aves: Por fin la población civil podía entrar en un comedero de Aves Carroñeras y desde él a muy pocos metros, observar la evolución de centenares de estas impresionantes Aves.
A día de hoy la masía Mas de Bunyol dispone de un observatorio, con la posibilidad de alojarse en el mismo, para que científicos, fotógrafos, estudiantes y amantes de la naturaleza en general puedan observar con calma los casi 300 buitres que pueden llegar a posarse en la finca en busca de los más de 250 kilos de conejo que “buitreman” recoge cada día en el matadero municipal. Los buitres conocen a la perfección los horarios de su “chef” y lo esperan en los aledaños cuando José Ramón entra con la carretilla repleta de carne. Después de comer pueden refrescarse en las dos charcas especialmente preparadas para ellos (“la zona de spa”) y descansar en los posaderos antes de levantar otra vez el vuelo. Cada día puntuales, acuden a Mas de Bunyol a la hora de desayunar.

Buitre-manJosé Ramón Moragrega

Buitreman

Hay personas no saben cuál es su camino, hay otras que lo saben desde siempre, y hay algunas que recorren varios esperando encontrar el lugar donde confluyan. De pequeño se pasaba las tardes sentado esperando ver buitres descender a comer en los alrededores de su pueblo natal, Beceite, en el corazón de Los Puertos. Con el tiempo llegaron los viajes, como modo que le permitiría dar la vuelta a el mundo, dedicó a la marina mercante 15 años de su vida. Después de recorrer el mundo, llego su hija, la familia y la pasión por su pueblo natal que le hizo volver a sus orígenes. Allí junto con Loly se emprendió en una granja cunícula, como manera respetable de ganarse la vida, y también como inventor, siempre en proyectos en paralelo, a modo de doble vida. Fue entonces dónde la nostalgia de las tardes de su infancia le hizo de manera totalmente vocacional empezar lo que a día de hoy se ha convertido en este espectacular proyecto. El día que se vio rodeado de estas maravillosas aves se dió cuenta de que todos los caminos le habían llevado hasta allí.

loly-46 016Loly

Loly nació en Barcelona, vivió hasta los veinte años en esta ciudad dónde el día tiene más de 24 horas. Su rutina se ve cambiada cuando conoce a Jose Ramón y decide establecerse y formar una familia en Beceite. Hace treinta y cinco años de eso y ahí se quedó desde que descubrió que el vivir en plena naturaleza era lo que siempre había soñado. En “La Parada del Compte” se bautizó como recepcionista en este encantador hotel al lado de una vía verde. Ha acompañado a José Ramón en sus experiencias profesionales, demostrando su tenacidad y su muy buena predisposición para resolver situaciones. Por este motivo, cuando “buitreman” le planteó la idea de Mas de Bunyol, aunque la magnitud de la idea y el reto le sorprendieron, valoró cual podría ser su aportación y aceptó el cambio de rumbo. A día de hoy, se siente orgullosa de gestionar este proyecto único a nivel mundial y un referente en la protección y conservación de nuestra fauna ibérica..